Algunos días suelo de gustar salir a cenar fuera, en lugar de quedarme a cenar en la oficina. Uno de los sitios que suelo frecuentar es un restaurante Mexicano — casa Lupe — que hay cerca del apartamento. Esta noche, mientras cenaba tranquilamente en una de las mesas que hay colocadas fuera, en la calle, ví dos hombres orientales se sentaban en otra de las mesas libres.
Quizá no parezca nada nuevo: que dos orientales cenen en un restaurante Mexicano no es algo extraño. Pero lo realmente curioso es que, una vez terminé de cenar, me puse en camino hacia el apartamento y, justo en el camino de vuelta, cuando paso por la puerta de un restaurante oriental, ví salir a una pareja de — creo que eran, al menos por el idioma y su acento — mexicanos.
Curioso intercambio culinario.